Labordeta: El viejo árbol

Tan escarmentados andamos de líderes que se convierten en dictadores, corruptos o falsos profetas, que tendemos a querer ir demasiado solos y esto puede ser peligroso.

Labordeta fue el penúltimo juglar, nunca quiero decir el último, que arrastró al pueblo hacia la ilusión y la esperanza. Sobre todo en Aragón, pero también en España. Aglutinó voluntades hacia unos ideales sin programas políticos precisos; era bastante suyo. Creo que su intención era despertar a la gente y sacarlos del escepticismo post transición.

Era socarrón, irónico y aparentemente espontáneo, aunque era tímido en las medias distancias. La gente se identificaba con su físico, su voz y el tono bastante pueblerino, no cateto. Le salían a flote sus raíces. ¿Sabéis qué son las raíces? Eso que se está perdiendo en la vida de las ciudades y que tienen los padres y los abuelos. Preguntadles a ellos. Tener presentes las raíces da mucha energía: es aprovechar el alimento de la tierra, y no sólo del sol y el viento.

En estos tiempos tan individualistas, ya se que pueden caerme críticas severas, si digo que va bien tener personas que aglutinen, junto a las cuales uno se sienta a gusto. Personas que no te dejen dormir, que te toquen los güevos. Personas que te diviertan, que no te dejen caer en el escepticismo. Que te impidan, si estás solo, caer en grupos dogmáticos. Pero, si como suele pasar, se corrompen, se endiosan, se iluminan, que se vayan a cuidar a sus nietos.

Juan Irache (Coordinador de Creatius) de ben jove, amb José Antonio Labordeta, amic de la família

Veo a la mayoría del mundo muy serio, muy sentencioso, en Internet y fuera de él. Habría que coger el relevo de Labordeta y mezclar la crítica socarrona, lo lenguaraz que era y ponerle un estilo joven y mordaz. ¿Hay alguien por ahí dispuesto a intentarlo? Que se decida y se dé a conocer.

Reirnos del mundo, para que los que nos quieren serios y consumidores se cabreen. Como se cabreaban con Labordeta. Sacarlos de sus casillas, como él los sacaba. Tanto cabreaba a sus señorías, que perdían las formas y lo insultaban. ¡Que honor!

Dicho lo dicho, quedamos por Internet y después quedemos en la calle, que ya es hora. (Gabriel Celaya y Paco Ibañez). Para anunciar algo nuevo.

Eduardo Irache

2 respostes a “Labordeta: El viejo árbol”

  1. Albert on

    He entrat en aquest blog a partir de la web de pirata.cat i m’ha fet molt il.lusió aquest escrit sobre el José Antonio Labordeta.
    Ha estat una de les persones que més m’ha marcat i escolto sovint cançons seves. Crec que cal donar a conèixer la seva persona i la seva obra als joves que no van tenir ocasió de conèixer-lo .
    Gràcies Juan per recordar-lo.

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  2. Esperanza on

    Siempre admiré ” la sinceridad auténtica de us canciones”. Tambien su fuerza extraída de sus convicciones que comparti y comparto.
    Esta es una de entre otras de us canciones que “me emocionan”.

    Si, sin duda sería bueno que muchos jóvenes incorporaran algunas de sus tantas cualidades humanas.
    Fué revolucionario, comprometido y valiente. Y sobre todo “auténtico”.

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